La ciática es una de las causas de dolor lumbar irradiado más comunes en la población adulta. Se calcula que entre el 1% y el 5% de las personas experimentan un episodio de ciatalgia cada año, y el impacto en la calidad de vida puede ser significativo: molestias al sentarse, dormir, caminar, trabajar e incluso realizar actividades básicas.
Aunque muchas veces la primera reacción del paciente es “mejor quedarme quieto”, la ciencia médica actual ha demostrado lo contrario: el movimiento es una parte esencial del tratamiento. Comprender por qué la actividad moderada acelera la recuperación es clave para manejar el dolor de forma segura y efectiva.
¿Qué es realmente la ciática y por qué aparece?
El nervio ciático comienza en la zona lumbar baja (raíces L4, L5, S1, S2, S3), pasa por glúteos, muslos y piernas hasta llegar al pie. Cuando alguna estructura comprime o irrita estas raíces nerviosas, aparece el dolor típico:
- Descarga eléctrica o ardor
- Dolor que baja por la pierna
- Adormecimiento o sensación de «acalambramiento»
- Debilidad
Las causas más frecuentes incluyen:
- Hernia de disco lumbar
La más común. Ocurre cuando el disco intervertebral se desplaza y presiona el nervio.
- Estenosis lumbar
El canal vertebral se estrecha y comprime las raíces nerviosas.
- Síndrome del piriforme
Un músculo profundo del glúteo puede irritar directamente el nervio.
- Cambios degenerativos
Artrosis, deshidratación discal y procesos inflamatorios propios de la edad.
- Traumatismos o esfuerzos excesivos
Movimientos bruscos al levantar peso, caídas o malas posturas prolongadas.
El dolor puede ser intenso, incapacitante y generar miedo al movimiento, un factor que suele agravar la situación.

¿Por qué el reposo empeora la ciática?
Durante décadas se recomendaba reposo en cama. Sin embargo, estudios clínicos recientes del The Lancet Low Back Pain Series y guías de APTA y NICE concluyeron que:
- El reposo absoluto empeora la inflamación
- Aumenta el espasmo muscular
- Favorece la rigidez y pérdida de movilidad
- Retrasa la recuperación
- Incrementa el riesgo de dolor crónico
El cuerpo necesita movimiento controlado para activar la circulación en la zona, oxigenar tejidos y liberar sustancias antiinflamatorias naturales.
Los beneficios concretos de mantenerse activo
Reduce la inflamación alrededor del nervio
La actividad suave promueve el drenaje de sustancias inflamatorias.
Mejora la función del disco intervertebral
El movimiento permite la entrada de nutrientes al disco, que no tiene irrigación directa.
Evita adherencias y rigideces
El nervio ciático necesita deslizarse libremente entre los tejidos.
Reduce la intensidad del dolor
Estudios de neurociencia del dolor demuestran que el movimiento rompe el ciclo dolor-inactividad un 30% más rápido que el reposo.
Acelera la recuperación en un 40%
Los pacientes que se mantienen activos mejoran más rápido que quienes se inmovilizan.

Estas actividades se consideran seguras y beneficiosas:
- Caminatas cortas y frecuentes
5 a 10 minutos varias veces al día.
Mejoran circulación y movilidad sin sobrecargar la zona.
- Movilidad lumbar suave
Inclinaciones pélvicas, balanceos, respiración diafragmática.
Ayudan a relajar la musculatura profunda.
- Estiramientos del piriforme, glúteo medio y isquiotibiales
Reducen la tensión que puede presionar el nervio.
- Ejercicios de fortalecimiento de core
Transverso abdominal, multífidos y glúteos, esenciales para estabilizar la columna.
- Actividad acuática
La natación y la caminata en agua tibia reducen el impacto y alivian el dolor.
- Fisioterapia guiada
Incluye técnicas de neurodinamia (deslizamiento del nervio ciático), masoterapia, electroterapia y punción seca según criterio profesional.
¿Qué NO se recomienda hacer?
- Guardar cama por más de 48 horas
- Levantar peso o hacer giros bruscos
- Saltos, running o ejercicios de impacto durante la fase aguda
- Autodiagnóstico o automedicación prolongada
- Estiramientos que reproduzcan dolor punzante
El objetivo no es entrenar fuerte, sino moverse con suavidad y constancia.
El rol de la medicación en la recuperación
La terapia farmacológica no es la única solución, pero sí un pilar importante para mejorar la movilidad y permitir que el paciente se mantenga activo. El objetivo es:
- Reducir la inflamación
- Controlar el dolor
- Relajar la musculatura paravertebral y glútea
- Facilitar la rehabilitación física
La elección del medicamento debe realizarse siempre bajo supervisión de un profesional de la salud.
Sugerencias de productos para el manejo del dolor ciático
Usar únicamente con recomendación médica.
Etidol 400 mg / 600 mg / Etidol Relax
Indicado para dolores agudos de moderados a intensos, ayudando a mejorar la movilidad en la fase inicial del cuadro.
Algilem Gesic / Algilem Complex
Combinación analgésica y relajante muscular ideal en cuadros asociados a espasmos o contracturas lumbares.
Eticox
Antiinflamatorio de diseño selectivo que contribuye a disminuir la inflamación sin comprometer la actividad diaria del paciente.
Estos productos pueden formar parte del esquema terapéutico integral para aliviar el dolor y permitir que el paciente retome su actividad física de forma segura.
Fuentes:
- The Lancet, Low Back Pain Series (2018–2023).
- NINDS – National Institute of Neurological Disorders and Stroke.
- American Physical Therapy Association (APTA) – Clinical Practice Guidelines.
- American Academy of Orthopaedic Surgeons (AAOS) – Sciatica Overview.
- NICE Guidelines (UK) – Low back pain and sciatica management.
- Mayo Clinic, Sciatica patient education.
- European Spine Journal, Evidence-based management of lumbar radiculopathy.




