El mito del vencimiento del medicamento publicado el 12/09/2016 en noticias

Una intoxicación, una reacción adversa (reacción nociva) en el organismo, una menor eficacia o potencia terapéutica, son algunas de las consecuencias de tomar un producto farmacéutico vencido.

Las fechas de expiración de una medicina no son reglas comerciales sino exigencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Mediante un estudio de estabilidad se establece la vida útil del fármaco, la cual es conocida como fecha de vencimiento. Esta información se encuentra en el empaque del producto o en la etiqueta. La Dirección de Vigilancia Sanitaria exige a las empresas farmacéuticas que coloquen el número de lote y la fecha de caducidad a los productos.

Cuando pasa la fecha de vencimiento el medicamento no puede ser consumido bajo ninguna circunstancia. No tomar esta precaución puede desencadenar efectos nocivos en la salud de las personas. En caso de consumo se debe acudir inmediatamente al médico.

“Si tomo un remedio que venció hace un día no pasa nada”, es uno de los mitos arraigados. Hay que respetar la fecha de caducidad y evitar consumir. “Al día siguiente a lo mejor no te hace nada, a lo mejor te sigue ejerciendo el efecto terapéutico, pero lo que pasa es que no se puede garantizar. Por precaución, hasta el día del vencimiento se puede consumir”.

Desde el punto de vista farmacéutico se deben respetar las fechas de caducidad de los fármacos. Se recomienda no esperar el día de la caducidad, sino que desechar anticipadamente el producto de 10 a 15 días antes.

Los microorganismos alteran la composición química, es decir, alteran el principio activo. Con relación a los cosméticos, como las cremas para la piel, el riesgo puede ser mínimo; una situación que ocurre de manera contraria con los productos farmacéuticos que terminan en el torrente sanguíneo y produce intoxicaciones.

El viaje del principio activo.

El fármaco llega del estómago a los intestinos en un periodo de una a dos horas, una vez absorbido va a las venas, al hígado y después a la sangre. Cuando llega a la sangre es prácticamente mortal. Antes de dar las dosis a los niños y adultos mayores es necesario verificar la vida útil del remedio para evitar complicaciones.

Se recomienda cada tanto hacer un inventario del botiquín y tirar aquellas medicinas que ya han excedido su vida útil. Al comprar un producto, siempre verifique la fecha de caducidad y que no se encuentre borroso.